Este scorecard rápido permite a las organizaciones evaluar de forma estructurada su nivel de preparación frente al AI Act de la Unión Europea. A través de una checklist clara, ayuda a identificar el grado de madurez en aspectos clave como inventario de sistemas de IA, clasificación de riesgos, gobernanza de datos, transparencia, supervisión humana, documentación, seguridad y gestión de incidentes, facilitando una primera autoevaluación del riesgo regulatorio.